martes, 25 de abril de 2017

Las corrientes de chorro, el cambio climático y los fenómenos extremos

El calor y las inundaciones inesperadas del verano, los incendios forestales, la sequía y las lluvias torrenciales, los fenómenos meteorológicos extremos están ocurriendo más y más a menudo, pero ahora un equipo internacional de científicos climáticos ha encontrado una conexión entre muchos eventos climáticos extremos y el impacto que el cambio climático está teniendo La corriente de chorro. El artículo se titula Influence of AnthropogenicClimate Change on Planetary Wave Resonance and Extreme Weather Events.

Los eventos meteorológicos inusuales que despertaron el interés de los investigadores son cosas como la ola de calor europea de 2003, la inundación de 2010 en Pakistán y la ola de calor rusa, la ola de calor y sequía de Texas y Oklahoma de 2011 y los incendios forestales de 2015 en California.

Los investigadores analizaron una combinación de aproximadamente 50 modelos climáticos de todo el mundo que forman parte del Programa Mundial de Investigación del Clima.




A la izquierda vemos una imagen del patrón de circulación global en un día normal. A la derecha tenemos la imagen del patrón de circulación global cuando ocurre un clima extremo. El patrón de la derecha muestra patrones extremos de las velocidades del viento que van hacia el norte y el sur, mientras que el patrón normal de la izquierda muestra vientos de velocidad moderada en las direcciones norte y sur.

Los investigadores examinaron las observaciones atmosféricas históricas para documentar las condiciones bajo las cuales los patrones climáticos extremos se forman y persisten. Estas condiciones ocurren cuando la corriente de chorro se vuelve estacionaria y los picos y valles permanecen relativamente fijos, con lo que el mismo clima puede persistir durante semanas en una región, los días soleados pueden convertirse en una grave ola de calor y sequía, y las lluvias duraderas pueden provocar inundaciones."

El calentamiento del Ártico, la amplificación polar del calentamiento, juega un papel clave ya que la superficie y la baja atmósfera se están calentando más en el Ártico que en cualquier otra parte del planeta, y ese patrón se proyecta hacia el perfil de las ondas de corriente de chorro, que pueden causar eventos climáticos inusuales.

Si bien los modelos no rastrean de manera fiable los fenómenos meteorológicos extremos, reproducen los patrones de corrientes de chorro y los escenarios de temperatura que en el mundo real llevan a lluvias torrenciales durante días, así como semanas de cielos despejados y ausencia de precipitaciones.

viernes, 24 de marzo de 2017

Extensión mínima anual del hielo marino antártico

El pasado día 1 de marzo se alcanzó la extensión mínima anual del hielo marino antártico, con 2,08 millones de km2, el valor más bajo desde que se tienen datos medidos por satélite.




Extensión máxima anual del hielo ártico

El pasado día 5 de marzo se alcanzó la extensión máxima anual del hielo ártico, con 14,45 millones de km2, el valor más bajo desde que se tienen datos medidos por satélite.

La tendencia de la extensión máxima del hielo ártico desde el año 1979 hasta hoy es de una pérdida de 44.100 km2 anuales.




viernes, 10 de marzo de 2017

El Niño ha terminado

El fenómeno El Niño que hemos tenido desde marzo del 2014 ha llegado a su fin. El índice MEI (Multivariate ENSO Index) ha pasado a ser negativo en setiembre del 2016. En este momento estamos en un período neutro entre El Niño y La Niña.


Podemos observar que, desde el año 1950 hasta el 1975 predominaba La Niña, mientras que, desde el año 1975 hasta ahora predomina El Niño. No sabemos si es debido o no al calentamiento global.

Si comparamos la evolución del índice MEI de El Niño que acabamos de pasar con el de los años 1986-1988 (que causó un importante aumento de la temperatura global), podemos ver que ambos son relativamente parecidos, tanto en intensidad como en duración. El gráfico comienza con el índice diciembre-enero del año 1986 para el primero y del año 2014 para el segundo, y termina con el índice de mayo-junio de 1988 para el primero y del año 2016 para el segundo.


Esto nos lleva a pensar que los récords de las temperaturas globales de los dos últimos años son, en gran parte, debidos a este último El Niño, y que volveremos a valores más “normales” tanto en el año actual como en el próximo.

martes, 24 de enero de 2017

La extensión del hielo marino

La extensión del hielo marino total sigue siendo menor que la de cualquiera de los años anteriores, desde que se tiene un registro histórico (1978). Un gráfico preocupante y que deberemos de ir siguiendo con regularidad para ver si esta anomalía se corrige o no en el transcurso del año.


viernes, 20 de enero de 2017

Las temperaturas del año 2016 - NOAA

La NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) acaba de publicar los datos de temperatura del año 2016. Según estos datos, la temperatura global del año ha sido la más elevada de la serie histórica, con una anomalía de + 0,94° C (base 1901-2000), poco más que la del año 2015, en el que la anomalía fue de + 0,90° C. La tendencia de los años 1980-2016 ha sido de + 0,17° C/década.




La anomalía del hemisferio norte también ha sido la más alta de la serie histórica, con un valor de + 1,13° C, por encima del récord anterior del año 2015 (+ 1,09° C). La tendencia del período 1980-2016 ha sido de + 0,23° C/década.


El hemisferio sur también ha batido el récord, con una anomalía de + 0,74° C en 2016, por encima de los 0,71° C del año 2015. La tendencia del período 1980-2016 ha sido de + 0,09° C/década.


jueves, 19 de enero de 2017

Las temperaturas del año 2016 - CRU

Climatic Research Unit (CRU), en la universidad de East Anglia (Reino Unido) acaba de publicar los datos de las anomalías de temperatura del año 2016.

Considerando las temperaturas globales, la temperatura media del año 2016 ha sido la más elevada de la serie histórica, con una anomalía de + 0,77° C, prácticamente igual a la del año 2015 (+ 0,76° C), lejos del siguiente año más cálido, que fue el año 2014 (+ 0,58° C)



En el hemisferio norte, la anomalía del año 2016 ha sido de + 1,02° C, ligeramente inferior a la del año 2015 (+ 1,03° C)


En el hemisferio sur, la anomalía del año 2016 ha sido de + 0,53° C, superior a la del año 2015 (+ 0,50° C)


domingo, 15 de enero de 2017

La "pausa" en el calentamiento global posiblemente no existió

Un artículo polémico publicado hace dos años que concluyó que no hubo una disminución detectable en el calentamiento de los océanos durante los últimos 15 años, conocido como la "pausa del calentamiento global", ha sido confirmado usando datos independientes en la investigación dirigida por investigadores de la Universidad De California, Berkeley y Berkeley Earth, un instituto de investigación sin fines de lucro enfocado en el cambio climático, que han publicado sus resultados el pasado 4 de enero en un artículo titulado “Assessing recent warming usinginstrumentally homogeneous sea surface temperature records

El análisis de 2015 mostró que las boyas modernas usadas actualmente para medir las temperaturas oceánicas tienden a dar temperaturas ligeramente más frías que los sistemas antiguos basados ​​en barcos, incluso cuando miden la misma parte del océano al mismo tiempo. Como las medidas de la boya han reemplazado las mediciones de los barcos, esto había ocultado parte del calentamiento real.


Después de corregir este "sesgo frío", los investigadores de la NOAA han llegado a la conclusión que los océanos en realidad se han calentado 0,12°C por década en los últimos 19 años, casi el doble que las estimaciones anteriores de 0,07°C por década. Con estos nuevos datos, la tasa de aumento de la temperatura del océano está en línea con la tasa de aumento de los años entre 1970 y 1999.

Los escépticos del cambio climático atacaron a los investigadores de la NOAA cuando publicaron su artículo hace dos años y modificaron sus registros de temperatura en consecuencia. El nuevo estudio, que utiliza datos independientes de satélites y flotadores robotizados, así como boyas, concluye que los resultados de NOAA fueron correctos.

Hace años, los marineros medían la temperatura del océano recogiendo un cubo de agua del océano y medían su temperatura con un termómetro. En la década de 1950, sin embargo, los buques comenzaron a medir automáticamente el agua canalizada a través de la sala de máquinas, que por lo general es una zona relativamente caliente. Hoy en día, las boyas cubren gran parte del océano y sus datos están comenzando a usarse en vez de usar los datos de los buques.

La modificación sustancial de los datos de las temperaturas medidas por satélite de la Universidad de Alabama en Huntsville de pasado mes de abril, y estas imprecisiones en las temperaturas oceánicas corregidas en 2015 y confirmadas ahora, hacen que no haya que tener demasiada prisa en deducir aceleraciones o parones en el calentamiento global.


miércoles, 11 de enero de 2017

Las temperaturas del año 2016 - UAH

La Universidad de Alabama en Huntsville (UAH) acaba de publicar sus datos de temperatura del mes de diciembre de 2016, lo que permite saber la temperatura media anual. UAH tomo como base los 30 años que van del 1981 al 2010.

Estas temperaturas se miden por satélite, y corresponden a la baja troposfera, es decir, entre 0 y 8 km de altura.

Antes que nada, hay que señalar que, en abril de 2016, UAH ha creado una nueva versión (V.6) de sus medidas. Con estos nuevos datos, la tendencia al aumento de las temperaturas, que era de 0,140° C por década en la anterior versión, ha pasado a ser de 0,112° para el período 01.1979-03.2015. Esta corrección tan importante hace dudar sobre la exactitud de las medidas de temperatura tomadas por los satélites. Es de esperar que las nuevas medidas sean mejores que las de la versión anterior. Los siguientes gráficos muestran las diferencias entre las dos versiones.

Pasando al análisis de las anomalías de temperatura del año 2016, su valor medio global ha sido el mayor registrado desde que se empezaron estas medidas, en diciembre del año 1978, con una anomalía de + 0,50° C, algo superior, pero no significativamente distinto, de la del año 1998 (+ 0,48° C), en que también hubo un evento muy importante de El Niño. La tendencia lineal de aumento de temperaturas del período 1979-2016 es de 0,12° C/década.



En el hemisferio norte, la anomalía de temperatura del año 2016 también ha sido la más alta de la serie histórica, con + 0,61° C, seguida de la del año 1998 (+ 0,51° C). La tendencia lineal es de un aumento de 0,15° C/década.


En el hemisferio sur, la anomalía del año 2016 (+ 0,40° C) ha sido la segunda de la serie histórica, después de la del año 1998, en que fue de + 0,45° C. La tendencia lineal es de un aumento de 0,10° C/década.


La zona polar norte, que se mide entre los 60° y los 90° N, ha tenido una anomalía de + 1,19° C, con mucho la mayor de la serie histórica, lejos del año que le sigue, que fue el año 2010, con + 0,78° C. La tendencia lineal es de un aumento de 0,24° C/década. Es la zona que más se calienta del planeta.


En la zona polar sur (60° - 90° S), las anomalías de temperatura se mantienen estables en tendencia, ya que ni aumentan ni disminuyen. La anomalía de 2016 es de + 0,20° C, y la tendencia de la serie histórica es de 0,00° C.


lunes, 9 de enero de 2017

Un enorme iceberg se está desprendiendo en la Antártida

Un enorme iceberg parece listo para desprenderse de la barrera de hielo (ice shelf, en inglés) Larsen C en la Península Antártica. Las observaciones por satélite de diciembre de 2016 muestran una grieta creciente en la barrera de hielo que sugiere es probable que un iceberg con un área de hasta 5.000 km2 se desprenda pronto.


Una barrera de hielo es una extensión flotante de glaciares terrestres que fluyen hacia el océano. Debido a que ya flotan en el océano, su fusión no contribuye directamente al aumento del nivel del mar. Sin embargo, las barreras de hielo actúan como contrafuertes que frenan los glaciares que fluyen hacia la costa. Las barreras de hielo Larsen A y B, situadas más al norte en la Península Antártica, colapsaron en 1995 y 2002, respectivamente. Esto dio lugar a la aceleración espectacular de los glaciares que se apoyaban en ellas, lo que tuvo como consecuencia que volúmenes de hielo terrestre mayores de lo habitual entraran en el océano y contribuyeran a la subida del nivel del mar.

Cuando aumenta la temperatura se producen dos fenómenos en las barreras de hielo y los glaciares que las originan:

·         El agua fundida durante el verano se cuela a través de las grietas de los glaciares, llegando a su base, lo que tiene como consecuencia que los glaciares aumentan su velocidad.

·         En la barrera de hielo se producen fisuras que se llenan de agua, resquebrajando la barrera, que puede llegar a colapsarse.

Cuando la barrera de hielo que sostiene al glaciar se colapsa, el glaciar pierde apoyo, por lo que su parte delantera se deforma y su velocidad de descenso hacia el mar se acelera.


En el caso de la barrera de hielo Larsen 3, si llega a desaparecer, se calcula que los glaciares que se apoyan en ella, al ir desapareciendo en el mar, aumentarán en 10 cm el nivel de los océanos.

A la vez que observamos como algunas barreras de hielo van desapareciendo en el antártico, se acaba de publicar un artículo, titulado “Antarctic ice sheet discharge driven byatmosphere-ocean feedbacks at the Last Glacial Termination”. En este artículo se explica que hace unos 14.700 años, el océano alrededor de la Antártida experimentó un aumento del nivel del mar de varios metros, y que esto podría volver a suceder. En aquel momento, los cambios en la circulación atmosférico-oceánica condujeron a una estratificación en el océano con una capa fría en la superficie y una capa caliente por debajo. Bajo tales condiciones, las barreras de hielo (ice shelves) tienden a fundirse más que cuando el océano circundante está completamente mezclado. Esto es exactamente lo que está ocurriendo actualmente alrededor de la Antártida.

La razón de la estratificación actual es que el calentamiento global está causando que, en algunas partes de la Antártida, el hielo de los glaciares se derrita, agregando cantidades importantes de agua dulce y fría a la superficie del océano. Al mismo tiempo que la superficie oceánica se está enfriando, el océano más profundo se está calentando, lo que ya ha acelerado el colapso de algunas barreras en la bahía de Amundsen. Parece que el calentamiento global está replicando condiciones que, en el pasado, desencadenaron cambios significativos en la estabilidad de la capa de hielo antártica.

En estudios anteriores, los científicos habían encontrado evidencia de ocho eventos de fusión masiva en los sedimentos de aguas profundas alrededor de la Antártida, que ocurrieron en la transición de la última edad de hielo al período caliente actual. La mayor fusión ocurrió hace 14.700 años. Durante este tiempo la Antártida contribuyó a un aumento del nivel del mar de al menos tres metros en el espacio de pocos siglos.

Estudiando con meticulosidad los datos isotópicos de los testigos de hielo antárticos, han llegado a la conclusión que las aguas alrededor de la Antártida estaban muy estratificadas en el momento de los eventos de fusión citados, de modo que las barreras de hielo se fundían a mayor velocidad que la habitual. La gran pregunta es si las barreras de hielo antárticas reaccionarán a las condiciones oceánicas actuales tan rápidamente como lo hicieron hace 14.700 años.

jueves, 5 de enero de 2017

Las temperaturas del año 2016 - REMSS

Se acaban de publicar las anomalías temperaturas medidas por satélite por Remote Sensing Systems (REMSS) del mes de diciembre, lo que permite conocer las anomalías medias del año 2016.

Las zonas del globo terrestre incluidas en las medidas de REMSS van desde los 70° S hasta los 82,5° N, lo que deja fuera de las medidas los casquetes polares. Las zonas polares son, por tanto, de 60 a 82,5° para el hemisferio norte, y de -60  a -70° en el hemisferio sur.


Por lo que respecta a la temperatura media global, el año 2016 ha sido el más cálido de la serie histórica (+ 0,57° C), que empezó el año 1979. El segundo año más cálido, según las medidas de REMSS, fue el año 1998 (+ 0,55° C), en el que también hubo un fenómeno El Niño muy acusado. La tendencia de las temperaturas globales es de un calentamiento de 0,13 °C/década.


En el hemisferio Norte también el año 2016 ha sido el más cálido de la serie histórica (+ 0,73° C). La tendencia en el hemisferio Norte es de un aumento de las temperaturas de 0,18 °C/década.


En el hemisferio Sur, en cambio, el año 2016 ha sido el segundo año más cálido de la serie histórica (+ 0,41° C). El primero fue el año 1998 (+ 0,48° C). La tendencia es de un aumento de las temperaturas de + 0,9° C/década.


La zona polar Norte ha tenido, en 2016, el año más cálido de la serie histórica (+ 1,63° C). La tendencia es a un aumento de la temperatura de 0,34° C/década. Como es habitual, ha sido la zona que ha experimentado el mayor calentamiento del planeta.


La zona polar Sur ha seguido con la irregularidad de las temperaturas. La del año 2016 ha sido la segunda más elevada de la serie histórica (+ 0,27° C), después de la del año 2002 (+ 0,32° C). La tendencia es a que no haya variación de la temperatura a lo largo de la serie histórica.