martes, 27 de septiembre de 2016

La extensión máxima del hielo marino antártico

El pasado 28 de agosto la extensión del hielo marino antártico llegó a su máximo anual, con una extensión de 18,52 millones de km2.

Esta extensión es mucho menor que la de los años anteriores, sobre todo la del año 2015, que fue el máximo desde que se tienen datos medidos por satélite. Puede ser que los efectos de la Oscilación Interdecadal del Pacífico, que ha pasado a ser positiva hace un par de años, tenga alguna influencia en lo que parece un cambio de tendencia en la variación de la extensión del hielo marino antártico.



La temperatura de los dos últimos millones de años y la sensibilidad climática

Se acaba de publicar el artículo "The Evolution of Global Temperature over the Past Two Million Years", donde se dan los mejores datos existentes hasta la fecha de la evolución de la temperatura global en la superficie del planeta de los últimos dos millones de años.

El meollo de este estudio es una síntesis de núcleos de 60 sedimentos marinos del océano profundo que vienen de todas partes del mundo.


Se observa que la temperatura fue disminuyendo hasta hace 1,2 millones de años, y que se ha estancado desde entonces. Podemos observar también el cambio, en el mismo período, de ciclos glaciales de 41.000 a ciclos de 100.000 años aproximadamente. Cambio que todavía no tiene una explicación convincente al día de hoy.

Los datos de este estudio han sido muy bien recibidos por la comunidad científica, ya que son los más completos y fiables publicados hasta ahora. Las conclusiones a las que ha llegado, en cambio, han sido objeto de mucha controversia. En efecto, este estudio sugiere que el aumento de la temperatura en los próximos mil años podría subir entre 3 y 7 °C. Llega a esta conclusión estudiando la correlación entre la temperatura y la concentración de gases de efecto invernadero de los últimos 805.000 años, lo que da un aumento de 7 a 13 °C al doblar la concentración de CO2 (con un intervalo de confianza del 95 %), que es lo que llamamos sensibilidad del clima.


Si, para simplificar, hacemos el cálculo con una correlación logarítmica entra la concentración de CO2 y la temperatura global de los últimos 805.000 años, extrapolando a valores actuales, encontramos que, con una concentración de 300 ppm, la temperatura sería de -1,5 °C, y con una concentración de 420 ppm, la temperatura sería de +3,5 °C, un aumento de unos 5 °C.

Sin embargo, correlación no es lo mismo que causa. En este caso, la causa son las variaciones de la órbita terrestre, que modifican a la vez la temperatura y la concentración de CO2. Algunos científicos, críticos con esta conclusión del artículo citado, estiman que, de esta correlación, probablemente las dos terceras partes son debidas a las variaciones orbitales, y únicamente una tercera parte a las variaciones de la concentración de CO2.

jueves, 15 de septiembre de 2016

La extensión del hielo ártico

Es muy probable que el pasado día 7 de setiembre se haya llegado a la extensión mínima anual del hielo ártico, cuyo valor ha sido de 4,08 millones de km2.



Este valor sigue en la línea del de los últimos años: en los años transcurridos entre el 2010 y el 2016, el promedio de la extensión mínima anual ha sido de 4,39 millones de km2, 1 millón menos que en la década 2000-2009 y 2 millones menos que en la década 1990-1999.





domingo, 4 de septiembre de 2016

Las emisiones de CO2 del año 2015

Según la última edición de Statistical Review of World Energy Report, publicado por BP, las emisiones de CO2 provenientes del consumo de petróleo, gas y carbón del año 2015 han sido de 33.508 millones de toneladas, una cifra prácticamente igual a la del año anterior (33.473 Mt).


Por países, entre China, con una emisión de 9.154 MT, y los EEUU, con una emisión de 5.486 MT, representan un 44 % de las emisiones globales del año 2015. Desde el año 2006, China emite más CO2 que los EEUU, aunque, si medimos la emisión por habitante, la de los EEUU (17,1 T/hab) es todavía 2,5 veces mayor que la de China (6,7 T/hab).

La emisión por habitante de España ha sido, en el año 2015, de 6,3 T/hab.




Nota: estos datos no tienen en cuenta el CO2 emitido por otras fuentes, ni el CO2 que se haya podido secuestrar por diferentes medios. Por tanto, estas cifras no coinciden con las oficiales de cada país, pero nos dan una buena idea de la tendencia de las emisiones de CO2.

sábado, 23 de abril de 2016

La “nube misteriosa” del año 536

Los cronistas de la época escribieron sobre una “nube misteriosa", que difuminaba la luz del sol sobre el Mediterráneo en 536 y 537 de la nuestra era. Los anillos de los árboles son testigos de las malas condiciones de crecimiento de los árboles a lo largo de todo el hemisferio norte. Diríamos que en 536 y los siguientes hubo una opacidad a la atmósfera debida a un fenómeno natural inusual. Las crisis sociales, incluyendo la primera plazca pandémica europea, que empezó 541, se asocian a este fenómeno.

Sólo recientemente los investigadores han encontrado pruebas concluyentes de un origen volcánico de la disminución de la luz solar del año 536, basándose en trazas de azufre volcánico en núcleos de hielo de Groenlandia y el Antártida, procedentes de dos grandes erupciones recientemente datadas en 536 y 540.

El impacto del doble acontecimiento volcánico de los años 536 y 540 sobre el clima del hemisferio norte fue más fuerte que cualquier otro acontecimiento documentado de los últimos 1200 años. Sólo una de las dos erupciones habría dado lugar a un significativo enfriamiento de la superficie de la Tierra. Pero dos erupciones, tan cercanas en el tiempo, causaron la que fue probablemente la década más fría de los últimos 2000 años.

Utilizando los datos disponibles de los núcleos de hielo y las descripciones de la claridad solar hechos por los estudiosos de aquella época, los científicos han podido simular el impacto de las erupciones de los años 536 y 540. Con estos datos se estimó la magnitud de las erupciones y su ubicación aproximada a la Tierra y, a continuación, simularon la propagación y los efectos de las nubes de aerosoles resultantes de la inyección volcánica de azufre a la estratosfera. Esto reveló que después de las erupciones, la radiación solar a la superficie de la Tierra se redujo fuertemente sobre el hemisferio norte durante varios años, y causó una disminución en la temperatura mediana hemisférica de hasta 2º C.



A – variación de las temperaturas al hemisferio norte

B y C – variación geográfica de las temperaturas en verano (B) y en invierno (C)

La relación entre la "nube misteriosa" del 536 y la transición de la Antigüedad a la Edad Media es un tema de gran interés histórico. Las erupciones volcánicas en el pasado más reciente han impactado las sociedades humanas. Por ejemplo, en 1815 el volcán Tambora de Indonesia lanzó tanta ceniza y azufre a la atmósfera que en 1816 es conocido como "el año sin verano" en Europa y Norteamérica, donde las temperaturas inusualmente bajas condujeron a la pérdida de cosechas y a un hambre generalizada, tal como en Cataluña lo explica el Barón de Maldà.

Los científicos utilizaron sus simulaciones de modelos climáticos para estimar directamente el impacto de las erupciones sobre la agricultura en Europa, e identificaron el norte de Europa y, en particular, los países escandinavos como los lugares que probablemente sufrieron más bajo las condiciones de frío después de las erupciones. Este resultado apoya a la teoría de una conexión entre las erupciones y la evidencia arqueológica de una crisis social a gran escala en los países escandinavos al siglo VI.

Cuales fueron exactamente los volcanes responsables de estos aerosoles nubes sigue siendo un enigma. Se están discutiendo varios candidatos, incluyendo volcanes en América Central, Indonesia y Norteamérica. Futuros estudios serán necesarios para mostrar la fuente exacta de las nubes de aerosol de los años 536/540.

Climatic and societal impacts of a volcanic double event at the dawn of the Middle Ages

jueves, 31 de marzo de 2016

Extensión máxima del hielo ártico


Según los datos de la Universidad de Colorado Boulder, el pasado 21 de marzo se llegó a la máxima extensión del hielo ártico, que este año ha sido de 14,58 millones de km2, prácticamente igual que la del año anterior (14,60 millones de km2). Es la menor extensión máxima del hielo en el Ártico.

En promedio de cada década, la extensión máxima del hielo ártico ha ido disminuyendo paulatinamente.






viernes, 4 de marzo de 2016

El Niño de 2015/2016


El Niño del año 2015/2016 todavía continua, y es de los más activos desde que en 1950 empezó la serie histórica, habiendo llegado a superar ampliamente los 2 ºC, como lo hicieron los de los años 1982/1983 y 1997/1998. Como en el episodio de los años 1997/1998, este episodio ha contribuido a las altas temperaturas globales medias del año 2015.

Las previsiones son que este episodio termine a principios del verano y que venga seguido de un episodio de la Niña.