miércoles, 13 de septiembre de 2017

Las plagas de langostas y el calentamiento global


El aumento del CO2 atmosférico contribuye a un mayor crecimiento de las plantas. Por otra parte, el calentamiento global puede tender a aumentar la superficie verde del planeta. Este es un argumento que emplean los que consideran que ni el aumento del CO2 atmosférico ni el aumento de la temperatura global que de él se deriva, son perjudiciales para la humanidad. Y es posible que, en todo o en parte, tengan razón.

Sin embargo, el aumento de las temperaturas puede inducir otros fenómenos muy perjudiciales para la agricultura, como el aumento de las plagas de langostas. El artículo Climate-driven geographic distribution of the desert locust during recession periods: Subspecies’ niche differentiation and relative risks under scenarios of climate change, recientemente publicado, alerta sobre esta posibilidad.

Las langostas del desierto son una plaga importante en numerosos cultivos y pastos a lo largo de una extensa área de casi 30 millones de km2, cubriendo África al norte del ecuador, el Cercano Oriente, la Península Arábiga y el subcontinente indio. Al igual que otras langostas, las langostas del desierto pueden pasar de una fase solitaria con bajas densidades de población durante las recesiones (períodos de calma), a una fase gregaria con altas densidades de población durante las invasiones, cuando los enjambres pueden devastar la agricultura.

El cambio climático actual y futuro podría afectar el riesgo de las plagas de langosta en diversos grados. Son condiciones climáticas favorables (lluvias fuertes y altas temperaturas) las que provocan invasiones desde áreas de distribución más limitadas en el desierto. Por lo tanto, es imprescindible evaluar la probable evolución de esta plaga agrícola con el fin de realizar los ajustes necesarios a la actual estrategia de prevención a tiempo. Gracias a los datos históricos (1930-2000) compartidos por el Servicio de Información sobre la Langosta del Desierto de la FAO (DLIS-FAO), un equipo conjunto del INRA / CIRAD pudo estudiar el nicho climático y la distribución de las especies durante las recesiones, posibles cambios climáticos entre ahora y 2050 o 2090, en línea con dos escenarios climáticos futuros.

La langosta del desierto tiene dos subespecies, una (la más peligrosa desde el punto de vista agrícola) al norte del ecuador, y la otra (menos conocida) en el sur de África. Los resultados de la investigación mostraron que, aunque las dos subespecies ocupan diferentes nichos climáticos en sus respectivas zonas de recesión, han mantenido sus nichos ambientales a lo largo de su evolución. Este mantenimiento del nicho implica que, si el clima en el sur de África se volviera más similar al del Norte, la subespecie del Sur podría llegar a ser tan peligrosa como la del Norte. Además, a la luz del cambio climático, las previsiones a gran escala disponibles sugieren que es probable que la subespecie del sur se propague.

La subespecie septentrional, por su parte, es probable que encuentre condiciones climáticas más extremas que podrían reducir su área de distribución general durante las remisiones. Sin embargo, esa contracción se refiere principalmente al corazón hiperárido del Sahara y no al área donde brota la langosta del desierto, donde comienzan los primeros enjambres adultos. Otra consecuencia más preocupante del cambio climático es la probable dispersión local en las márgenes de la actual zona de distribución geográfica, como el Sahel costero en el Sur.

Hay que considerar que las plagas de langosta constituyen un sistema adaptativo complejo, por lo que es difícil predecir con exactitud como les podrá afectar el calentamiento global. Pero hay indicios de que las plagas de langosta irán en aumento, lo que puede contrarrestar el supuesto aumento de la producción agrícola.

lunes, 7 de agosto de 2017

El aumento del nivel del mar se acelera

Hace un par de meses se publicó el artículo “Reassessment of 20th century global mean sea-level rise", en el que los autores han reconstruido el nivel medio del mar desde el año 1902 hasta el año 1992. A partir de esta fecha se monitorizan por satélite constantemente los niveles del mar en todos los océanos, lo que nos da una medida bastante fiable.

Antes de 1992, la información sobre el aumento del nivel global medio del mar provenía de una red de mareógrafos ubicados a lo largo de las costas. Estos instrumentos miden el nivel del mar relativo a su posición en lugares específicos de la costa y, por lo tanto, las medidas están contaminadas por el movimiento de tierras vertical de la corteza terrestre y por los patrones de variabilidad regionales que resultan de la redistribución del viento, de los cambios en la circulación de los océanos o por los efectos gravitacionales de la redistribución de masas de agua y hielo en la superficie del planeta. Como consecuencia, hay grandes discrepancias entre las anteriores reconstrucciones del nivel global medio del mar (1,3-2 mm/año para el siglo XX)

Los autores de este artículo observaron más atentamente en su estudio los registros disponibles de los mareógrafos y la información auxiliar de los posibles factores de contaminación, y reconstruyeron la evolución del nivel global medio del mar desde 1902.  Para ello, seleccionaron solo los registros más largos y de más calidad, que son los que mejor cubren los océanos. A continuación, corrigieron cada uno de estos registros del nivel del mar con respecto a todos los factores potenciales de contaminación, antes de hacer la media global.

La nueva reconstrucción muestra un aumento significativamente más lento del nivel global medio del mar antes de 1993, cuando empezaron las medidas de satélites, mientras que desde entonces coinciden con estas observaciones independientes de los satélites de 1993 a 2012.


De 1902 a 1992 el incremento medio anual del nivel del mar fue de 1,8 mm, mientras que los valores de 1993 a 2012 muestran un valor de 3,1 mm/año.

Esta aceleración del aumento del nivel del mar es coherente con lo que se sabe de las consecuencias del aumento global de la temperatura atmosférica: durante la mayor parte del siglo XX, la fusión de los glaciares de montaña y la expansión térmica dominaron el desarrollo del nivel global medio del mar. Esto ha cambiado en las últimas décadas, cuando las capas polares de hielo empezaron a canalizar cada vez más masa de agua a los océanos. En la actualidad, las contribuciones de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida ya han superado la contribución de los glaciares de montaña.

jueves, 6 de julio de 2017

La temperatura del primer semestre de 2017

RSS (Remote Sensing Systems) acaba de publicar los datos de temperatura de la baja troposfera del mes de junio, medidos por satélite.

La anomalía media del primer semestre de este año ha sido de +0,58°C, tomando como base el período 1979-1988. Esta anomalía solo fue superada por la del primer semestre de los años 2016, 2010 y 1998. La tendencia es un aumento de 0,18°C/década.


Nota: hay que señalar que RSS ha hecho una nueva versión de sus datos (V4.0), lo que ha llevado a modificar de manera importante los resultados de sus medidas, según se puede ver en este artículo. Con la antigua versión, la tendencia global de 1979 a 2016 era de +0,134°C/década, mientras que, con la nueva, esta tendencia es de +0,174°C/década. Esta nueva versión muestra, por tanto, un calentamiento global bastante superior al de la antigua.

martes, 13 de junio de 2017

La reconstrucción de las temperaturas del Holoceno

En el año 2013 se publicó el artículo A Reconstruction of Regional and Global Temperature for the Past 11,300 Years, cuyos autores son Shaun A. Marcott, Jeremy D. Shakun, Peter U. Clark, Alan C. Mix. En este artículo se hizo una reconstrucción del clima desde el año 9340 a.C. hasta el año 1940 de nuestra era.


De esta reconstrucción se deduce que, después de la última glaciación, la temperatura global fue aumentando hasta el año 7.500 a.C. aproximadamente, para seguir constante durante unos 4.500 años (el llamado óptimo del Holoceno), para empezar, a partir de aquel momento, una disminución paulatina de las temperaturas. Podríamos decir que íbamos camino de una nueva glaciación.

La causa de esta disminución de las temperaturas la podemos encontrar en el cambio de la distribución de la radiación solar sobre el planeta a través de las estaciones. Estos cambios son los ciclos de Milankovitch, responsables del inicio y del fin de las glaciaciones.

En la reconstrucción citada podemos ver que, a partir del año 1800, aproximadamente, las temperaturas experimentan un aumento importante. Es el primer efecto de las emisiones de gases de efecto invernadero fruto de la primera revolución industrial.

A los datos de la reconstrucción citada (en azul) hemos añadido los valores reales de las anomalías de temperatura de la serie HadCRUT4 (en naranja) hasta el año 2016.  

Vemos claramente que se ha revertido la tendencia al enfriamiento global del planeta de los últimos 5.000 años. La brusquedad de este aumento de temperatura de los últimos 200 años parece indicar que no se trata de un fenómeno natural.

Datos de la reconstrucción delos últimos 11.300 años

viernes, 2 de junio de 2017

La cubierta de nieve del hemisferio norte

La Rutgers University publica la extensión de la nieve en el hemisferio norte: Eurasia, América del Norte y Groenlandia. En el primer gráfico vemos la evolución mensual desde el año 1967 hasta ahora. Esta extensión de la cubierta de nieve varía, en promedio, de los 47 millones de km2 en enero hasta los 3 millones en agosto.

Hay que notar que no hay datos de junio a octubre del año 1969 ni de junio a setiembre del año 1971. Esta es la razón por la que en estos años el valor mínimo es aberrante en el gráfico. A primera vista no ha habido evolución.


En el segundo gráfico podemos ver el valor medio anual (salvo el de los años 1969 y 1971). Vemos que este valor ha ido disminuyendo hasta el año 2000 aproximadamente, para mantenerse estable después. Esta disminución ha sido de algo menos de 2,5 millones de km2, es decir, del orden de un 10% de la extensión media anual. Sin embargo, la línea de tendencia es poco significativa, ya que su coeficiente de regresión R2 = 0,38.


lunes, 29 de mayo de 2017

Las variaciones históricas del nivel del mar y su evolución futura

En el artículo “Temperature-driven global sea-level variability in the Common Era”, publicado en febrero del 2016, se encuentra una reconstrucción muy interesante del nivel del mar de los pasados 2500 años.



Reconstrucción de la evolución global del nivel del mar, basada en datos de proxys de diferentes partes del mundo. La línea roja al final (no incluida en el documento) ilustra el aumento global adicional de 5 a 6 cm desde 2000

Si ponemos la variación del nivel del mar en cada siglo de nuestra era, constatamos que el aumento más elevado del nivel del mar ha ocurrido durante el siglo XX.


Si ponemos en una misma figura la reconstrucción del nivel del mar de los últimos 2500 años y las previsiones del siglo XXI en diversos escenarios de concentración de CO2 equivalente, nos damos cuenta de la magnitud del problema del aumento del nivel del mar con el calentamiento global. La subida futura empequeñece las variaciones naturales del nivel del mar de los milenios anteriores.


Los últimos 2500 años de nivel del mar junto con las proyecciones del artículo citado para el siglo XXI.

Finalmente, en el artículo “Consequences of twenty-first-century policy for multi-millennial climate and sea-level change”, también publicado en febrero del año 2016, podemos ver la evolución del nivel del mar desde la Edad de Hielo al Antropoceno: los últimos 20.000 y los próximos 10.000 años de nivel del mar.

En gran parte debido a la lenta respuesta al calentamiento global de las grandes capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, el mar seguirá aumentando durante al menos diez mil años, incluso después de que el calentamiento global se haya detenido. La razón es que la vida útil del CO2 en la atmósfera es muy larga (incluso milenios después de haber dejado de quemar combustibles fósiles) el contenido de CO2 de la atmósfera y la temperatura global seguirán siendo mayor que ahora y el hielo continuará derritiéndose. Incluso si limitamos el calentamiento global a 2°C, el resultado final probable será un aumento del nivel del mar de alrededor de 25 metros.



La escala vertical se mide aquí no en cm sino en metros: a la altura de la última Edad de Hielo, al comienzo de la curva, el nivel global del mar era de unos 125 metros más bajo que el de hoy. Debido a las emisiones de gases de efecto invernadero, estamos poniendo en marcha un aumento del nivel del mar de 25 a 50 metros por encima de los niveles actuales.

Los pequeños mapas muestran la cubierta de hielo de Groenlandia y la Antártida. Las curvas de la parte inferior dan la tasa de aumento del nivel del mar en metros por siglo.

La Oscilación Interdecadal del Pacífico y la evolución de la temperatura global

La Oscilación Interdecadal del Pacífico (IPO) es una oscilación a largo plazo del Océano Pacífico. Dura de 20 a 30 años, mucho más que la Oscilación de El Niño. La IPO puede afectar la fuerza y frecuencia de El Niño y La Niña. Un estudio publicado en el año 2013 encontró que el comportamiento de la IPO explicaba prácticamente toda la diferencia entre las tasas de calentamiento global observadas y las simuladas por modelos en escalas de tiempo decenales desde 1920, y en particular el hiato de calentamiento desde el año 2000.

Durante el siglo XX ocurrieron tres fases de la Oscilación Interdecadal del Pacífico:

·         Una fase positiva, 1922-44

·         Una fase negativa, 1946-77

·         Una fase positiva, 1978-98

·         La IPO ha estado en una fase negativa desde 2000


En un artículo recientemente publicado, “Trajectories toward the 1.5°C Paris target: Modulation by the Interdecadal Pacific Oscillation”, se ha encontrado que esta oscilación regulará la velocidad a la que la temperatura global se aproxime a la meta de 1,5°C fijada en París.

En este estudio, se encuentra que, en ausencia de influencias de enfriamiento externo, como erupciones volcánicas, el punto medio de la propagación de las proyecciones de temperatura excede el objetivo de 1.5°C antes de 2029, objetivo basado en las temperaturas relativas al período 1850-1900.

También se dice que la fase de la Oscilación del Pacífico Interdecadal regulará la velocidad a la que la temperatura global se aproxima al nivel de 1,5°C.

Una transición a la fase positiva de la IPO conduciría a que se llegue a este nivel alrededor de 2026.

Si el Océano Pacífico sigue en su fase negativa, sin embargo, las proyecciones están centradas en alcanzar 1.5°C alrededor de 5 años más tarde, en 2031.


Dada la desaceleración temporal del calentamiento global entre 2000 y 2014, y las predicciones recientes del modelo climático que sugieren un cambio en la IPO, podría haber un período sostenido de aumento rápido de la temperatura. En ese caso, el mundo alcanzará el nivel de calentamiento de 1,5°C varios años antes que si la fase negativa de la IPO persiste.